TORRE ÁNIMAS

Concebida y construida por el Empresario Licenciado Manuel Fernández Ávila Director General de Grupo Fernández – Xalapa, siendo Presidente del Consejo del mismo grupo el Señor Don Justo F. Fernández e inaugurada el 13 de abril de 1993 por el entonces Gobernador del Estado Patricio Chirinos Calero. |
Sin duda, su construcción represento un cambio en la mentalidad y forma de vida de los habitantes de la ciudad de XALAPA, Veracruz, México.
Los habitantes de la ciudad Capital se cimbraban conforme se iba levantando cada nuevo entre piso de la torre más bella del Sureste mexicano. Por su ubicación, en la entrada sureste de la ciudad de Xalapa, la mayor parte de residentes y turistas estaban obligados a mirar la transformación urbana que marcho a pasos acelerados desde sus inicios (12 meses duró la obra) gracias a una pluma mecánica adquirida para ese fin.
El cambio de Dirección en materia constructiva estaba iniciado, era necesario saber si la capacidad de nueva creación estaba bien orientada hacia este nuevo rubro económico que respondía a necesidades escondidas, reales, de los habitantes de la ciudad.
Los espacios para servicios particulares y públicos podían percibirse, sin embargo, el reto de romper esquemas obsoletos e iniciar nuevos, no es tarea común, era imprescindible contar con experiencia, juicio certero y un equipo de profesionales diestro y seguro para alcanzar el éxito desde los inicios de la obra.
La inversión se inicia al ser aprobado el proyecto ejecutivo mismo que llevo cerca de quince intentos, hasta que un buen día, la inspiración matutina le llego a su genial creador (Arq. Guillermo Rivadeneyra Falcó) dibujándolo sobre una servilleta al calor de “una buena cuba”.
La consigna había sido proyectar una torre acorde a sus tiempos, debiendo simbolizar la década de “los noventa” que acababa de iniciar, razón por la que debía apegarse en su sistema constructivo a utilizar los elementos de moda, tales como el vidrio y el aluminio.
Así arranca lo que hoy en día es el complejo de oficinas más exclusivo de la región sureste y que significo una verdadera transformación urbana a su alrededor, alentando a todas aquellas personas implicadas en la industria de la construcción a doblar esfuerzos con nuevas perspectivas, nuevos materiales, nueva mentalidad, logrando levantar la nueva ciudad de Xalapa en los terrenos de la antigua Hacienda Cafetalera de Las Animas misma que en nuestros días, alberga cerca de 4500 residencias, convertida en el verdadero motor del desarrollo regional como en ejemplo de acaparar la mano de obra en construcción desde hace 25 años sin que se hubiese sentido el “fantasma” del desempleo en ningún momento.
La Torre Animas reflejó su aureola de grandeza no solo constructivamente sino que motivó a una nueva integración de espacios, a la elegancia en sus trayectos, a una viva y constante permeabilidad de luz en sus interiores, a una transparencia con sus elementos táctiles de fácil asimilación – vidrio, aluminio, Vitro block, combinados para crear atmósferas cordiales e intercalar ambientes amables y placenteros.
Su diseño exterior cóncavo obedeció a que su diseñador tomo en cuenta la velocidad de vientos del norte que azotan la ciudad, de tal manera que cuando se inspiró y se le aprobó el ante proyecto, en el mismo momento sugirió su quiebre externo para hacer desviar al “Dios Eolo” evitando problemas en su estructura externa.
En esa búsqueda de lo diferente, su Director General observó la deficiencia que podría surgir al contar con solo tres elevadores, por lo que ya iniciada la obra, se autorizó otro más solo que panorámico, por el exterior (de 15 niveles), solución actual para tantos edificios a tomarse de ejemplo.
El andar de construcción llevó a la terminación de su helipuerto; a una subestación “sui generis” que fue aceptada por técnicos de la CFE, la primera en México que consistía en manejar un medidor para cada espacio interno desde un solo centro de control; el aterrizar todas las salidas eléctricas en cada condominio; a un diseño especial en el aluminio que permitiera el acceso permanente de aire fresco-natural junto al aire lavado, aire acondicionado y a la calefacción, todo estas ultimas, desde una sola manejadora interna en cada local y si a ello agregamos su cálido y funcional vestíbulo, podemos aseverar que esta construcción, aún después de 14 años funcionando, representa la nueva imagen y el espíritu de muchos ciudadanos Xalapeños.
Por lo anterior es que esta singularidad de resultantes en estos conceptos arriba señalados, siguen privilegiado la demanda de sus espacios en renta y venta a grado de que hoy, con las nuevas inversiones comerciales, las ventajas que ofrece el boulevard sobre la que esta enclavada la Torre, los terrenos residenciales que la circundan y sus excelentes espacios de estacionamiento, han convertido a este edificio emblemático, en el recinto de trabajo más bello en cuanto a características arquitectónicas de los tiempos modernos, en la parte Sureste de nuestra república mexicana, concebido, diseñado y construido, exclusivamente por Xalapeños, un Animeño y un Orizabeño.
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